CAPITULO 8
Wren:
Se disculpo con Nash. Le explicó que lo había echo para que Cameron la dejase, el le confirmo que a él también le gustaba ella pero que no intentaría nada por Cameron.
Cameron:
Aquella "Sombra" había roto el corazón del caballero de hierro.
Eso no era justo. Encima...sin explicaciones.
No falto muchas horas hasta que el instituto se entero de lo que había pasado. El secreto del bello y la bestia, en este caso del bello y la sombra, era el balbuceo de los alumnos en los pasillos.
Se sintió miserable y Anastasia aprovecho. Claro que lo hizo.
-Ella no es una chica para ti. Vamos...besó a tu mejor amigo...esa es una zorrilla.-Dijo manoseando su cabello.
Y es que un corazón herido no entiende las cosas en un momento de presión.
Y este caso no era la excepción.
"Por eso no me gusta que me guste alguien"
Por eso el amor es una mierda-pensó.
Cameron siempre fue muy sentimental (solo lo sabía Nash) así que cuando sintió que las lagrimas saldrían delante de Anastasia se marchó del instituto.
Luego regreso a la hora de la salida, para buscar a Wren y llevarla con él.
Pero estaba en mejor compañía, con Nash al lado pasándole la mano por el hombro.
Wren:
Nash quería arreglar las cosas, ella ...ella quería estar sola.
La acompañó hasta la salida, donde notó la atenta mirada de alguien.
Le asustaba pensar que sería su padrastro.
Eso sería lo peor.
Entonces lo vio, a él. Al chico de mirada profunda.
Al que la asechaba como una presa.
¿Donde quedaba la mirada coqueta y tierna que le ofrecia siempre?
En la mierda. Por que ella era ella , y él es un idiota.
Era el absurdo en su máximo esplendor. ¿De verdad creía que la seguiría viendo con ternura?
Por Dios debería sentirse bendecido...lo había dejado libre de ella.
Pero no. Ahí estaba él con ese porte que desequilibra los sentidos, bajando del coche.
-Debo irme-Dijo Nash al ver que su madre lo llamaba por la ventanilla de coche azul.
Cuando lo tuvo frente no pudo retenerle la mirada y bajo a verse los pies.
Cameron:
No decía nada.
Estaba enfadado y a la vez enloquecido.
Él de verdad la quería.
-¿Esto es un Adios de verdad?-Dijo él con la voz ronca y dura.
Se sintió débil cuando vio sus brazos.
Asintió.
Entonces...lo vio claro.
Ella le había engañado.
Una marca en el cuello que no era ni de lejos un moretón aparecía fanfarrón aun lado.
El apretó los puños. Tanto que si no fuese una chica y no sintiese tanto por ella la hubiera noqueado.
-Por otro tío. Genial. Gracias , eh gracias por verme la cara de estúpido. Enserio. Muchas gracias-Dijo sarcástico.
Ella negó la cabeza.
Wren:
En verdad le importaba su opinión. Pero...¿a que venia esto? -pensó.
-No me mires como si no entendieras-Dijo tomándola los hombros.-Tienes un puto chupetón en el cuello. Y estoy seguro de no haber sido yo , porque nunca llegamos a tanto.
Ella sintió ganas de llorar.
Quería explicárselo, pero el la tendría mas asco.
-Te voy a hacer la vida imposible.-Susurro cerca de su oído.
Wren:
Se disculpo con Nash. Le explicó que lo había echo para que Cameron la dejase, el le confirmo que a él también le gustaba ella pero que no intentaría nada por Cameron.
Cameron:
Aquella "Sombra" había roto el corazón del caballero de hierro.
Eso no era justo. Encima...sin explicaciones.
No falto muchas horas hasta que el instituto se entero de lo que había pasado. El secreto del bello y la bestia, en este caso del bello y la sombra, era el balbuceo de los alumnos en los pasillos.
Se sintió miserable y Anastasia aprovecho. Claro que lo hizo.
-Ella no es una chica para ti. Vamos...besó a tu mejor amigo...esa es una zorrilla.-Dijo manoseando su cabello.
Y es que un corazón herido no entiende las cosas en un momento de presión.
Y este caso no era la excepción.
"Por eso no me gusta que me guste alguien"
Por eso el amor es una mierda-pensó.
Cameron siempre fue muy sentimental (solo lo sabía Nash) así que cuando sintió que las lagrimas saldrían delante de Anastasia se marchó del instituto.
Luego regreso a la hora de la salida, para buscar a Wren y llevarla con él.
Pero estaba en mejor compañía, con Nash al lado pasándole la mano por el hombro.
Wren:
Nash quería arreglar las cosas, ella ...ella quería estar sola.
La acompañó hasta la salida, donde notó la atenta mirada de alguien.
Le asustaba pensar que sería su padrastro.
Eso sería lo peor.
Entonces lo vio, a él. Al chico de mirada profunda.
Al que la asechaba como una presa.
¿Donde quedaba la mirada coqueta y tierna que le ofrecia siempre?
En la mierda. Por que ella era ella , y él es un idiota.
Era el absurdo en su máximo esplendor. ¿De verdad creía que la seguiría viendo con ternura?
Por Dios debería sentirse bendecido...lo había dejado libre de ella.
Pero no. Ahí estaba él con ese porte que desequilibra los sentidos, bajando del coche.
-Debo irme-Dijo Nash al ver que su madre lo llamaba por la ventanilla de coche azul.
Cuando lo tuvo frente no pudo retenerle la mirada y bajo a verse los pies.
Cameron:
No decía nada.
Estaba enfadado y a la vez enloquecido.
Él de verdad la quería.
-¿Esto es un Adios de verdad?-Dijo él con la voz ronca y dura.
Se sintió débil cuando vio sus brazos.
Asintió.
Entonces...lo vio claro.
Ella le había engañado.
Una marca en el cuello que no era ni de lejos un moretón aparecía fanfarrón aun lado.
El apretó los puños. Tanto que si no fuese una chica y no sintiese tanto por ella la hubiera noqueado.
-Por otro tío. Genial. Gracias , eh gracias por verme la cara de estúpido. Enserio. Muchas gracias-Dijo sarcástico.
Ella negó la cabeza.
Wren:
En verdad le importaba su opinión. Pero...¿a que venia esto? -pensó.
-No me mires como si no entendieras-Dijo tomándola los hombros.-Tienes un puto chupetón en el cuello. Y estoy seguro de no haber sido yo , porque nunca llegamos a tanto.
Ella sintió ganas de llorar.
Quería explicárselo, pero el la tendría mas asco.
-Te voy a hacer la vida imposible.-Susurro cerca de su oído.
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