CAPITULO 9
Wren:
Efectivamente Cameron se las cobraría con ella.
¿Era justo? Ella pensaba que era lo que debía pasar.
Bien, Cameron no la agredía verbalmente -Gracias a Dios- pero su indiferencia le dolía.
Pasó de buscarla con la mirada a pasar a su lado hablando con sus amigos.
Y lo hacía de fábula, la ignoraba sin costarle un ápice.
Parecía que de verdad lo había superado...y eso, molestaba y dañaba más el corazón de Wren. Por que pensó...que no solo era insignificante...si no también...que Anastasia tenía razón. Que lo suyo con Cameron no iba a durar.
Cameron:
Le costaba la vida fingir que la ignoraba. Y quería hacerlo...quería hacerla algo, que ella se diera cuenta que lo quería a él. O al menos dar con algún indicio de que ella lo necesitaba igual que él a ella.
Pero no. Ella seguía su vida, siendo la Sombra, siendo silenciosa.
La veía en el pasillo, sola o con Chris.
Wren:
Llegando a casa, escuchó los gritos...los gritos de su madre de nuevo.
El padrastro, el asqueroso , él, estaba forzando a su madre sobre el mesón de la cocina.
Wren cogió su fuerza y se acercó a ellos.
-Deja a mi madre , cabrón . -Dijo con el tono adecuado a la situación.
Aquel hombre de depravada mirada se ciño en ella.
-No, por favor, no la hagas nada a ella...ella no merece...-No la dejó terminar la palabra cuando le dio una bofetada que la tiró al suelo y se marchó de la casa en aquel todoterreno destartalado.
Wren corrió hacía su madre, quien la alejó de sí, y se encerró en el baño.
-Largo Wren, ve a dar una vuelta, toma dinero de mi bolso y márchate toda la tarde. -Le imploró su madre.
Ella insistió hasta que entendió las suplicas de su madre.
Aquel día se fue a casa de Chris, esperando encontrar consuelo...pero cuando este abrió...no estaba solo.
Anastasia, su enemiga, estaba al lado, besando su cuello.
Aquella traición que hizo que su alma y corazón se desfragmentasen .
Como si hiciese falta tener una vida más mierdosa de la que ya tenía.
Se sintió traicionada...rota...muerta en vida.
Y las ganas de llorar, de morir , se hicieron reales. Como si no lo fueran ya lo suficiente.
Aquella traición con quien había compartido su vida y sus males ...ya no significaba nada.
Nada mejoró cuando se marchó... Ella intentó distraerse...con libros, pero hasta ellos eran sus enemigos. Todos ellos narraban en su mayoria el amor, la confianza, la honestidad, la belleza, la seguridad de los hechos, nada de lo que ella pudiese tener en su vida.
Y no solo con eso...empeoró al verlo.
Cameron, plantado en un puesto de libros, se le veía encorvado, regalando sus habituales sonrisas al mundo.
Como un angel en mitad del mercadillo medieval.
Como si proyectase luz propia.
Con un brillo especial, un brillo de amor.
Cameron:
Sus recuerdos le inundaban. Necesitaba hacer cosas que la recordasen a ella. Necesitaba hacerse daño con su recuerdo.
Por que no quería dejar de sentir lo que sentía...por que la amaba...la ama...
Se había leído Marina, y tenía preguntas...y quería hablarlas...y quería hacer eso con ella.
¿Por que leyó el libro?
Para tener la oportunidad de enfrentarla al entregárselo.
Pensó que sería genial regalarle uno que la obligase a recordarle, y ese fue el principal motivo de su regreso.
Wren:
Esa tarde, no pudo ser valiente. No pudo decirse algo bonito así misma...esa tarde se encerró en el baño.
Miró sus cicatrices, respiró, lloró, caminó de un lugar a otro...meditando las posibilidades...meditando vivir o morir.
Wren:
Efectivamente Cameron se las cobraría con ella.
¿Era justo? Ella pensaba que era lo que debía pasar.
Bien, Cameron no la agredía verbalmente -Gracias a Dios- pero su indiferencia le dolía.
Pasó de buscarla con la mirada a pasar a su lado hablando con sus amigos.
Y lo hacía de fábula, la ignoraba sin costarle un ápice.
Parecía que de verdad lo había superado...y eso, molestaba y dañaba más el corazón de Wren. Por que pensó...que no solo era insignificante...si no también...que Anastasia tenía razón. Que lo suyo con Cameron no iba a durar.
Cameron:
Le costaba la vida fingir que la ignoraba. Y quería hacerlo...quería hacerla algo, que ella se diera cuenta que lo quería a él. O al menos dar con algún indicio de que ella lo necesitaba igual que él a ella.
Pero no. Ella seguía su vida, siendo la Sombra, siendo silenciosa.
La veía en el pasillo, sola o con Chris.
Wren:
Llegando a casa, escuchó los gritos...los gritos de su madre de nuevo.
El padrastro, el asqueroso , él, estaba forzando a su madre sobre el mesón de la cocina.
Wren cogió su fuerza y se acercó a ellos.
-Deja a mi madre , cabrón . -Dijo con el tono adecuado a la situación.
Aquel hombre de depravada mirada se ciño en ella.
-No, por favor, no la hagas nada a ella...ella no merece...-No la dejó terminar la palabra cuando le dio una bofetada que la tiró al suelo y se marchó de la casa en aquel todoterreno destartalado.
Wren corrió hacía su madre, quien la alejó de sí, y se encerró en el baño.
-Largo Wren, ve a dar una vuelta, toma dinero de mi bolso y márchate toda la tarde. -Le imploró su madre.
Ella insistió hasta que entendió las suplicas de su madre.
Aquel día se fue a casa de Chris, esperando encontrar consuelo...pero cuando este abrió...no estaba solo.
Anastasia, su enemiga, estaba al lado, besando su cuello.
Aquella traición que hizo que su alma y corazón se desfragmentasen .
Como si hiciese falta tener una vida más mierdosa de la que ya tenía.
Se sintió traicionada...rota...muerta en vida.
Y las ganas de llorar, de morir , se hicieron reales. Como si no lo fueran ya lo suficiente.
Aquella traición con quien había compartido su vida y sus males ...ya no significaba nada.
Nada mejoró cuando se marchó... Ella intentó distraerse...con libros, pero hasta ellos eran sus enemigos. Todos ellos narraban en su mayoria el amor, la confianza, la honestidad, la belleza, la seguridad de los hechos, nada de lo que ella pudiese tener en su vida.
Y no solo con eso...empeoró al verlo.
Cameron, plantado en un puesto de libros, se le veía encorvado, regalando sus habituales sonrisas al mundo.
Como un angel en mitad del mercadillo medieval.
Como si proyectase luz propia.
Con un brillo especial, un brillo de amor.
Cameron:
Sus recuerdos le inundaban. Necesitaba hacer cosas que la recordasen a ella. Necesitaba hacerse daño con su recuerdo.
Por que no quería dejar de sentir lo que sentía...por que la amaba...la ama...
Se había leído Marina, y tenía preguntas...y quería hablarlas...y quería hacer eso con ella.
¿Por que leyó el libro?
Para tener la oportunidad de enfrentarla al entregárselo.
Pensó que sería genial regalarle uno que la obligase a recordarle, y ese fue el principal motivo de su regreso.
Wren:
Esa tarde, no pudo ser valiente. No pudo decirse algo bonito así misma...esa tarde se encerró en el baño.
Miró sus cicatrices, respiró, lloró, caminó de un lugar a otro...meditando las posibilidades...meditando vivir o morir.
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