CAPITULO 4
Cameron:
Había pasado una semana y cada día en la clase de matemáticas él se atrevía a ser diferente con ella. Se atrevía a tener paciencia por ella.
Seguía detestando que llevase ropa tan holgada, no le gustaba lo enrededado de su cabello, pero sobre todo su manía de hablar bajito.
Cameron sentía que les estaba negando a los pobres mortales oír a aquella melodiosa voz. Tan dulce , tan serena...tan ella.
Así que siempre en matemáticas se acercaba a ella, se sentaban juntos. El secreto estaba a salvo porque casi todos eran nerds salvo él y Matthew Espinosa, del grupo de astronomía.
Hoy al sentarse junto a ella, le tomó la mano por debajo de la mesa.
Wren:
Trataba de alejarlo, pero era imposible, se ponía más fea de lo habitual para pasar desapercibida, para que todos viesen que su vida seguía siendo una mierda, pero ya no era del todo así. Ahora hablaba con él en matemáticas. Y le gustaba eso.
Pero sabía que su felicidad estaba contada.
Que John Hills , su padrastro, pronto arruinaría eso también.
Siempre lo hacía. Siempre la dejaba infeliz.
Solo era cuestión de días de que se diera cuenta de que Wren ya no era lo suficientemente infeliz.
Llevaba un semana sin necesitar de sus pastillas, ni de navajas , era por una semana, solo una chica normal sin problemas.
Y supo que eso era un sueño, cuando el tomó su mano.
Ninguno de los dos sé miraron. Eso habría sido demasiado.
Pero ambos tenían fijos los ojos en su enlace.
Cameron:
Su mano se perdía en la suya, era suave...era cálida.
Wren:
Se sintió segura.
Al terminar la clase cada uno se fue por su camino y ninguno topó el tema los siguientes días. Siempre haciendo lo mismo.
¿Que significaba?
Regresando a su casa el día Viernes, habían quedado en ir al cine y luego a cenar.
A Cameron le había costado la vida proponérselo y otro tanto conseguir que aceptase.
Pero ahí estaba.
Recién salida de la ducha.
Con la toalla rodeándola se vio en el espejo.
No podía ir con tantas cicatrices en recuperación.
Se puso un pantalón que su madre le había comprado la semana pasada. Y una blusa azul cielo que había tomado del armario de su mamá.
Sus converse blancas y se había echo una coleta alta.
Se puso colonia de bebé, por que no sabía donde había dejado la suya. Y vaselina porque se le resecaban muy rápido los labios.
Rezo por que le fuera bien, y se marchó.
Quedaron en verse ahí.
En las grandes salas del cine.
Cameron:
La vio a lo lejos, estaba buscándolo, iba con una chaqueta encerada y bufanda por el frío.
No se hablaron hasta tener los boletos de la película.
Una comedia .
-¿Quieres palomitas?-Dijo él con voz serena, sin verla a los ojos, simplemente al suelo.
-No, no llevo dinero.-Dijo avergonzada.
Wren:
Como decirle que había tenido que buscar en varias chaquetas y monederos para conseguir dinero, que claramente no iba a gastar en ella.
-Eh, no ibas a pagar tu.-Dijo ofendido.
Wren se preguntaba por que nunca le llamaba de alguna forma. Aunque sea La Sombra, como todos ...el la llamaba "tú" o "eh" .
A estas alturas sentía que no sabía su nombre. Y eso le hacia sentirse incómoda.
-Gracias.-Dijo molesta por su pensamiento.-Oye, te puedo preguntar algo...
Bueno , era verdad, ella tampoco lo llamaba por su nombre. Siempre era "oye" o "Emmm"
-Obviamente.-Dijo ya en la sala en su butaca mientras salían los anuncios
-¿Te sabes mi nombre?
Cameron:
¿Wtf?
Enserio.
Dios.
Claro que lo sabía, enserio estaba preguntando eso.
Estaba muy molesto, se hubiese salido del cine de no ser por que regreso a verla y ella estaba sobrecogida.
-Si. -Dijo rodando la vista tratando de no lucir tan vulnerable .-Wren Lisa Mcnight, me se tu nombre. -Ella alzó las cabeza y lo miró sorprendida.-¿Que tiene de malo?
-Que ...tu te sabes mi segundo nombre y yo no se si tu tienes segundo nombre...
Cameron no pudo controlarse y soltó una carcajada apegándose más a ella sin querer.
Ella se rió también.
Su música era graciosa, y le hizo sonreír más.
El estaba mas cerca y olía la colonia de bebé, su pelo con olor a flores y la calidez de su aliento.
Se acerco un poco más y él la miró.
-Tienes unos ojos muy bonitos-Dijo ella con pena acercando su mano a la cara de él.
Lo hizo con miedo pero él se dejaría.
-Eres demasiado dulce...-Dijo muy bajito.
-No lo soy.-Dijo bajando la vista pero este le tomo del mentón y dirigió su vista a la vez que la acercó más.
-¿Puedo?-Le temblaban las manos, a ambos.
Puso su mano en la nuca de ella, sus pulgares en los labios delineándolos, no pudo contenerse cuando ya estaba besándola, succionó su labio inferior y ella abrió los ojos de golpe.-Cameron se rió por ello.
Era tan inocente.
Ni de coña podría meterle la lengua. Lo sabía.
Pero que más daba eso cuando había sido su primer beso.
-Has sido el primero.-Dijo al finalizar la película.
Y eso ensancho la felicidad de Cameron, tanto...que la abrazó.
Cameron:
Había pasado una semana y cada día en la clase de matemáticas él se atrevía a ser diferente con ella. Se atrevía a tener paciencia por ella.
Seguía detestando que llevase ropa tan holgada, no le gustaba lo enrededado de su cabello, pero sobre todo su manía de hablar bajito.
Cameron sentía que les estaba negando a los pobres mortales oír a aquella melodiosa voz. Tan dulce , tan serena...tan ella.
Así que siempre en matemáticas se acercaba a ella, se sentaban juntos. El secreto estaba a salvo porque casi todos eran nerds salvo él y Matthew Espinosa, del grupo de astronomía.
Hoy al sentarse junto a ella, le tomó la mano por debajo de la mesa.
Wren:
Trataba de alejarlo, pero era imposible, se ponía más fea de lo habitual para pasar desapercibida, para que todos viesen que su vida seguía siendo una mierda, pero ya no era del todo así. Ahora hablaba con él en matemáticas. Y le gustaba eso.
Pero sabía que su felicidad estaba contada.
Que John Hills , su padrastro, pronto arruinaría eso también.
Siempre lo hacía. Siempre la dejaba infeliz.
Solo era cuestión de días de que se diera cuenta de que Wren ya no era lo suficientemente infeliz.
Llevaba un semana sin necesitar de sus pastillas, ni de navajas , era por una semana, solo una chica normal sin problemas.
Y supo que eso era un sueño, cuando el tomó su mano.
Ninguno de los dos sé miraron. Eso habría sido demasiado.
Pero ambos tenían fijos los ojos en su enlace.
Cameron:
Su mano se perdía en la suya, era suave...era cálida.
Wren:
Se sintió segura.
Al terminar la clase cada uno se fue por su camino y ninguno topó el tema los siguientes días. Siempre haciendo lo mismo.
¿Que significaba?
Regresando a su casa el día Viernes, habían quedado en ir al cine y luego a cenar.
A Cameron le había costado la vida proponérselo y otro tanto conseguir que aceptase.
Pero ahí estaba.
Recién salida de la ducha.
Con la toalla rodeándola se vio en el espejo.
No podía ir con tantas cicatrices en recuperación.
Se puso un pantalón que su madre le había comprado la semana pasada. Y una blusa azul cielo que había tomado del armario de su mamá.
Sus converse blancas y se había echo una coleta alta.
Se puso colonia de bebé, por que no sabía donde había dejado la suya. Y vaselina porque se le resecaban muy rápido los labios.
Rezo por que le fuera bien, y se marchó.
Quedaron en verse ahí.
En las grandes salas del cine.
Cameron:
La vio a lo lejos, estaba buscándolo, iba con una chaqueta encerada y bufanda por el frío.
No se hablaron hasta tener los boletos de la película.
Una comedia .
-¿Quieres palomitas?-Dijo él con voz serena, sin verla a los ojos, simplemente al suelo.
-No, no llevo dinero.-Dijo avergonzada.
Wren:
Como decirle que había tenido que buscar en varias chaquetas y monederos para conseguir dinero, que claramente no iba a gastar en ella.
-Eh, no ibas a pagar tu.-Dijo ofendido.
Wren se preguntaba por que nunca le llamaba de alguna forma. Aunque sea La Sombra, como todos ...el la llamaba "tú" o "eh" .
A estas alturas sentía que no sabía su nombre. Y eso le hacia sentirse incómoda.
-Gracias.-Dijo molesta por su pensamiento.-Oye, te puedo preguntar algo...
Bueno , era verdad, ella tampoco lo llamaba por su nombre. Siempre era "oye" o "Emmm"
-Obviamente.-Dijo ya en la sala en su butaca mientras salían los anuncios
-¿Te sabes mi nombre?
Cameron:
¿Wtf?
Enserio.
Dios.
Claro que lo sabía, enserio estaba preguntando eso.
Estaba muy molesto, se hubiese salido del cine de no ser por que regreso a verla y ella estaba sobrecogida.
-Si. -Dijo rodando la vista tratando de no lucir tan vulnerable .-Wren Lisa Mcnight, me se tu nombre. -Ella alzó las cabeza y lo miró sorprendida.-¿Que tiene de malo?
-Que ...tu te sabes mi segundo nombre y yo no se si tu tienes segundo nombre...
Cameron no pudo controlarse y soltó una carcajada apegándose más a ella sin querer.
Ella se rió también.
Su música era graciosa, y le hizo sonreír más.
El estaba mas cerca y olía la colonia de bebé, su pelo con olor a flores y la calidez de su aliento.
Se acerco un poco más y él la miró.
-Tienes unos ojos muy bonitos-Dijo ella con pena acercando su mano a la cara de él.
Lo hizo con miedo pero él se dejaría.
-Eres demasiado dulce...-Dijo muy bajito.
-No lo soy.-Dijo bajando la vista pero este le tomo del mentón y dirigió su vista a la vez que la acercó más.
-¿Puedo?-Le temblaban las manos, a ambos.
Puso su mano en la nuca de ella, sus pulgares en los labios delineándolos, no pudo contenerse cuando ya estaba besándola, succionó su labio inferior y ella abrió los ojos de golpe.-Cameron se rió por ello.
Era tan inocente.
Ni de coña podría meterle la lengua. Lo sabía.
Pero que más daba eso cuando había sido su primer beso.
-Has sido el primero.-Dijo al finalizar la película.
Y eso ensancho la felicidad de Cameron, tanto...que la abrazó.
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