#17
Me había despertado a las 7 de la mañana un Domingo. "Imperdonable" para unos, para mí , RUTINA.
Tomé un buen desayuno que levantó de una a Gina.
-¿Cariño?-Dijo topando mi espalda.
Seguramente pensó que se trataba de Cameron.
-Perdón por el ruido de la batidora. -Dije volteándome.
-No pasa nada Evan, yo tambien me suelo despertar a esta hora.
-Pensaste que era Cam...¿verdad?
-Cam es demasiado flojo para levantarse a esta hora asi se este muriendo de hambre un domingo.
Me reí.
-Siempre has sido un chico muy activo. -Miró mi ropa deportiva. -¿Saldrás?
-Si, a correr un rato. No quiero perder la rutina que tenía con papá.
-¿Por el baloncesto?-Rodó la vista. -Entiendo.
Sonreí sin mostrar los dientes.
-Tienes los ojos de tu padre...-Dijo tocando mi cara.
-Y tu sonrisa , según me ha dicho papá.-Comenté.
-Perdóname por haber estado ausente tanto tiempo tesoro.-Dijo con lagrimas en los ojos.
Me daba mucha pena verla así, por lo que la abracé y desayunamos juntos.
Después de recoger con ella la cocina decidí llamar a Kather por el número que me dejó ayer antes de marcharme a correr.
-¿Si?-Dijo su voz adormilada.
-Perdón por despertarte, como ayer dijiste que...
Me interrumpió.
-¿Evan?, hey buenos días...te veo en 5. Chao. -Colgó.
Y efectivamente en 5 minutos estuvo tocando el timbre de casa.
Llevaba el mismo pantalón de cuando la conocí, con unas vans casi rotas.
-¿Vamos?-Dijo sonriendo.
-Evan, dile a Cam cuando regreses que venga a buscarme en la fruteria. -Dijo Gina.
Regresé a ver a Kather y sobre todos sus zapatos.
Si corríamos hoy seguramente se le romperían.
-Si quieres, Kather y yo hacemos la compra.
-No, no quiero molestarlos.
-No es molestia Gina, así le enseño el supermercado a Evan y la heladeria de al lado. Por cierto (saco una bolsa de una mochililla de tela que tenía encima) -Esto es para Cam.
-Oh, gracias cariño. ¿El Lunes no? -Asintió. - Vale. Evan¿Seguro no te molesta?-Me miró.
-Nah. No hay problema. -Contesté.
-Bueno, muchísimas gracias chicos.-Dijo entregándonos la lista.
Cuando salimos en mi coche estaba siendo guiado por las instrucciones de Kather.
Ella había puesto la radio y mientras escuchabamos a Ryan Secrets y su entrevista con Alesia Cara , Kather no dejaba de hacerme preguntas.
Me gustaba la alegría que transmitía.
-Es fantástico que hayas tenido la iniciativa de ayudar a Gina hoy. No eres como el típico deportista de esta zona.
-Explícate. -Espeté.
-Normalmente los deportistas de estas zonas, y mas si son capitanes, suelen ser muy arrogantes-irritables . Tu...tu parecer ser muy diferente a ellos.
Me reí.
Yo era un poco capullo en realidad, pero que Kather dijese eso me incitaba a seguir comportándome así.
-¿Por que te has puesto esos zapatos?-Dije mientras caminábamos por los pasillos del supermercado.
-Son mis favoritos.
-Pero en cualquier momento se te saldrá la suela o un dedo. -Dije colocando la leche en el carrito de la compra.
-Confió en que hoy no sea el día. -Me quitó la lista.
-¿Que había en la bolsa ? -Dije curioso.
-El uniforme de Cam. Hace un tiempo quedamos en hacer un viaje, pero para eso teníamos que trabajar, porque es mas que obvio que ni Gina ni mi tia nos van a dar dinero.
-¿Cam va a trabajar?-Me reí.
-Si. ¿Por que te ríes?-Sonó molesta.
-Podría haber pedido dinero a papá.
-No entiendo. -Dijo mirándome.
-Nuestra familia tiene dinero, Cameron no tiene necesidad de trabajar. -Dije avanzando en el pasillo de las cosas del desayuno.
-Pues será con tu familia, por que por lo que se, Gina paga con las justas las facturas.
Yo no sabía nada de eso. Yo creía que mi padre pasaba dinero por Cam.
-Y por mí...que puedo decir, soy acogida en casa de mi tía.-Dijo .
-¿Por?-Pregunté.
-Mis padres no quieren hacerse cargo de mí. O algo así...
Entonces entendí, por que su habitación era bastante sencilla, como el porque ella vestía con algunas prendas grandes. Y sobre todo entendía la situación de sus zapatillas.
-¿Son tu único par?-La pregunté.
Ella me miró un poco colorada.
-De deportivas...Si, pero da igual. -Sonrió.
-Te propongo algo... -Me miró.-Tu sales a correr conmigo todas las mañanas y yo te compro hoy unas zapatillas.
-Evan, no. Es decir, vale a lo de entrenar porque soy demasiado vaga y tal, pero no a lo de las zapatillas. Aun no empiezo a trabajar y no quiero tener ya deudas.
-Te las regalaré.-Insistí tomando el cereal del estante.
-Te las pago en cuanto pueda , lo juro.-Dijo abrazándome.
-Okey, ya veremos. -Dije sonriendo.
-Bueno, ten, esta es tu mitad y esta la mía. -Dije partiendo la lista de la compra. - A ver quien gana.-Salió corriendo.
Luego de 10 minutos estábamos corriendo con los carritos hasta las cajas.
-He ganado.-Dijo riendo, empezamos a colocar las cosas y mis ojos no dejaba de verla.-Evan...te están llamando.
Seguía como un tonto embobado viéndola.
-¿Si?-Conteste.
-¡Evan!
-¿Destinity? Hey...¿Que tal?-Kather hizo ojitos mirando de manera picara refiriéndose a la llamada.
Mientras Kather era llamada por una pareja de asiáticos . Hablaban fluidamente mientras ella asentía y sonreía.
-¿Que tal? Pues mal Evan, te has olvidado de mí... Blah blah blah.-Dijo en cambio Destinity a través del movil.
Después de que me recriminara por no haberla llamado me colgó.
Bueno, no había nada que hacer. Si Destinity se estaba poniendo histérica era su problema no el mío.
Después de pagar mientras avanzábamos con las maletas , Kather se decidió a hablar.
-¿Tu novia?-Subió y bajo las cejas.
-Una amiga. -Dije. -¿Que querían esos señores?
-Querían que cuide a su niña pequeña hoy.
-Oh.
-Me van a pagar...así que... Ya tengo planes .-Se rió . -
sabes...hay una heladería deliciosa por aquí. -Dijo dejando la compra en el coche.
Después de pedir aquellos helados nos sentamos .
-¿Se ha molestado contigo?.-Dijo apoyándose en la mesa. La miré confundido. -Tu "amiga".
-¡Ahhh! Digamos que es una amiga un poco posesiva... Como Cameron contigo.
-¿Pero ustedes tienen algo ? Por eso ella se pone así.
-Era una relación rara...es mi amiga pero de vez en cuando nos enrollábamos.
-Amigos con derechos , ¿huh?
-Algo así. Pero no había llegado a la conclusión de que yo les gustase enserio.
-Bueno, yo creo que sí. Cualquiera podría enamorarse de ti . -Dijo comiendo su helado.
-¿Crees que Cam gusta de ti? -La miré.
Su expresión era neutra y sin un atisbo de emoción.
-No. No soy su tipo.
-Eres bonita Kather. Bueno, no te conozco mucho pero pareces buena gente.-Me reí.
-Eres un bobo. Bueno...te parece si vamos a dejar la compra en tu casa.
Asentí.
Pero verla con aquella mancha de chocolate sobre el labio inferior me hizo recordar el beso de ayer. Por alguna razón quería sentirla de nuevo.
-Kather...
-Dime Evan.-Dijo inclinando hacia un lado su cabeza apoyándose en su brazo.
¿Por qué era complicado con ella?
Es que acaso no podía simplemente besarla.
-¿Puedo...(vi su ternura reflejada en los ojos) be... Quedarme contigo el día de hoy? Podríamos ir a algún centro comercial o algo...
-Claro. -Sonrió. -Encantada de ser tu guía...pero tal vez será mejor para otro día...como ya te comenté hoy haré de niñera ... Y no podré.
-¿Te puedo hacer compañía? Es que no quiero estar en casa...ni ver a Cameron. Por favor...
-Pero Evan, la niña que voy a cuidar es un poco hiperactiva y molesta un poco. A Cam lo tiene traumatizado.-Se rió.
-Seré bueno... Por fa.
-Por mi vale. -Pestañeó, y sus ojos se veían más brillantes. ¿Como si eso fuera posible?
La abrí la puerta y conducí en silencio hasta casa.
Cuando aparcamos no pude aguantar con el debate en mi cabeza.
-Kather...¿Puedo besar(me miró impresionada) besarte la mejilla? -Me miró extrañada.
-Emmm. ¿Si?-Dijo con un mueca de extrañeza.
Me rasqué la nuca.
Me acerqué y besé aquella mejilla. Ella sonrió ampliamente. Y besó la mía de la misma forma.
Mi corazón latía mas rápido. Estaba cagado del miedo...tenía nervios , que ni yo entendía.
-¿Por que estas tan nervioso Evan?-Dijo mirándome a los labios.
Era el momento de besarla.
Quería hacerlo.
Era esos momentos en los que no esperas sentir ciertas cosas...y sientes el impulso de hacerlo.
Pero no pude... No hasta estar seguro que entre ella y mi hermano no había nada. Así que me mordí la lengua y me alejé.
-Me ponen nervioso las chicas...
"mentiroso"
-Eso es tierno. Pero no tienes que ponerte nervioso conmigo. -Acarició mi mano. Anda metamos la compra en casa.
Me había despertado a las 7 de la mañana un Domingo. "Imperdonable" para unos, para mí , RUTINA.
Tomé un buen desayuno que levantó de una a Gina.
-¿Cariño?-Dijo topando mi espalda.
Seguramente pensó que se trataba de Cameron.
-Perdón por el ruido de la batidora. -Dije volteándome.
-No pasa nada Evan, yo tambien me suelo despertar a esta hora.
-Pensaste que era Cam...¿verdad?
-Cam es demasiado flojo para levantarse a esta hora asi se este muriendo de hambre un domingo.
Me reí.
-Siempre has sido un chico muy activo. -Miró mi ropa deportiva. -¿Saldrás?
-Si, a correr un rato. No quiero perder la rutina que tenía con papá.
-¿Por el baloncesto?-Rodó la vista. -Entiendo.
Sonreí sin mostrar los dientes.
-Tienes los ojos de tu padre...-Dijo tocando mi cara.
-Y tu sonrisa , según me ha dicho papá.-Comenté.
-Perdóname por haber estado ausente tanto tiempo tesoro.-Dijo con lagrimas en los ojos.
Me daba mucha pena verla así, por lo que la abracé y desayunamos juntos.
Después de recoger con ella la cocina decidí llamar a Kather por el número que me dejó ayer antes de marcharme a correr.
-¿Si?-Dijo su voz adormilada.
-Perdón por despertarte, como ayer dijiste que...
Me interrumpió.
-¿Evan?, hey buenos días...te veo en 5. Chao. -Colgó.
Y efectivamente en 5 minutos estuvo tocando el timbre de casa.
Llevaba el mismo pantalón de cuando la conocí, con unas vans casi rotas.
-¿Vamos?-Dijo sonriendo.
-Evan, dile a Cam cuando regreses que venga a buscarme en la fruteria. -Dijo Gina.
Regresé a ver a Kather y sobre todos sus zapatos.
Si corríamos hoy seguramente se le romperían.
-Si quieres, Kather y yo hacemos la compra.
-No, no quiero molestarlos.
-No es molestia Gina, así le enseño el supermercado a Evan y la heladeria de al lado. Por cierto (saco una bolsa de una mochililla de tela que tenía encima) -Esto es para Cam.
-Oh, gracias cariño. ¿El Lunes no? -Asintió. - Vale. Evan¿Seguro no te molesta?-Me miró.
-Nah. No hay problema. -Contesté.
-Bueno, muchísimas gracias chicos.-Dijo entregándonos la lista.
Cuando salimos en mi coche estaba siendo guiado por las instrucciones de Kather.
Ella había puesto la radio y mientras escuchabamos a Ryan Secrets y su entrevista con Alesia Cara , Kather no dejaba de hacerme preguntas.
Me gustaba la alegría que transmitía.
-Es fantástico que hayas tenido la iniciativa de ayudar a Gina hoy. No eres como el típico deportista de esta zona.
-Explícate. -Espeté.
-Normalmente los deportistas de estas zonas, y mas si son capitanes, suelen ser muy arrogantes-irritables . Tu...tu parecer ser muy diferente a ellos.
Me reí.
Yo era un poco capullo en realidad, pero que Kather dijese eso me incitaba a seguir comportándome así.
-¿Por que te has puesto esos zapatos?-Dije mientras caminábamos por los pasillos del supermercado.
-Son mis favoritos.
-Pero en cualquier momento se te saldrá la suela o un dedo. -Dije colocando la leche en el carrito de la compra.
-Confió en que hoy no sea el día. -Me quitó la lista.
-¿Que había en la bolsa ? -Dije curioso.
-El uniforme de Cam. Hace un tiempo quedamos en hacer un viaje, pero para eso teníamos que trabajar, porque es mas que obvio que ni Gina ni mi tia nos van a dar dinero.
-¿Cam va a trabajar?-Me reí.
-Si. ¿Por que te ríes?-Sonó molesta.
-Podría haber pedido dinero a papá.
-No entiendo. -Dijo mirándome.
-Nuestra familia tiene dinero, Cameron no tiene necesidad de trabajar. -Dije avanzando en el pasillo de las cosas del desayuno.
-Pues será con tu familia, por que por lo que se, Gina paga con las justas las facturas.
Yo no sabía nada de eso. Yo creía que mi padre pasaba dinero por Cam.
-Y por mí...que puedo decir, soy acogida en casa de mi tía.-Dijo .
-¿Por?-Pregunté.
-Mis padres no quieren hacerse cargo de mí. O algo así...
Entonces entendí, por que su habitación era bastante sencilla, como el porque ella vestía con algunas prendas grandes. Y sobre todo entendía la situación de sus zapatillas.
-¿Son tu único par?-La pregunté.
Ella me miró un poco colorada.
-De deportivas...Si, pero da igual. -Sonrió.
-Te propongo algo... -Me miró.-Tu sales a correr conmigo todas las mañanas y yo te compro hoy unas zapatillas.
-Evan, no. Es decir, vale a lo de entrenar porque soy demasiado vaga y tal, pero no a lo de las zapatillas. Aun no empiezo a trabajar y no quiero tener ya deudas.
-Te las regalaré.-Insistí tomando el cereal del estante.
-Te las pago en cuanto pueda , lo juro.-Dijo abrazándome.
-Okey, ya veremos. -Dije sonriendo.
-Bueno, ten, esta es tu mitad y esta la mía. -Dije partiendo la lista de la compra. - A ver quien gana.-Salió corriendo.
Luego de 10 minutos estábamos corriendo con los carritos hasta las cajas.
-He ganado.-Dijo riendo, empezamos a colocar las cosas y mis ojos no dejaba de verla.-Evan...te están llamando.
Seguía como un tonto embobado viéndola.
-¿Si?-Conteste.
-¡Evan!
-¿Destinity? Hey...¿Que tal?-Kather hizo ojitos mirando de manera picara refiriéndose a la llamada.
Mientras Kather era llamada por una pareja de asiáticos . Hablaban fluidamente mientras ella asentía y sonreía.
-¿Que tal? Pues mal Evan, te has olvidado de mí... Blah blah blah.-Dijo en cambio Destinity a través del movil.
Después de que me recriminara por no haberla llamado me colgó.
Bueno, no había nada que hacer. Si Destinity se estaba poniendo histérica era su problema no el mío.
Después de pagar mientras avanzábamos con las maletas , Kather se decidió a hablar.
-¿Tu novia?-Subió y bajo las cejas.
-Una amiga. -Dije. -¿Que querían esos señores?
-Querían que cuide a su niña pequeña hoy.
-Oh.
-Me van a pagar...así que... Ya tengo planes .-Se rió . -
sabes...hay una heladería deliciosa por aquí. -Dijo dejando la compra en el coche.
Después de pedir aquellos helados nos sentamos .
-¿Se ha molestado contigo?.-Dijo apoyándose en la mesa. La miré confundido. -Tu "amiga".
-¡Ahhh! Digamos que es una amiga un poco posesiva... Como Cameron contigo.
-¿Pero ustedes tienen algo ? Por eso ella se pone así.
-Era una relación rara...es mi amiga pero de vez en cuando nos enrollábamos.
-Amigos con derechos , ¿huh?
-Algo así. Pero no había llegado a la conclusión de que yo les gustase enserio.
-Bueno, yo creo que sí. Cualquiera podría enamorarse de ti . -Dijo comiendo su helado.
-¿Crees que Cam gusta de ti? -La miré.
Su expresión era neutra y sin un atisbo de emoción.
-No. No soy su tipo.
-Eres bonita Kather. Bueno, no te conozco mucho pero pareces buena gente.-Me reí.
-Eres un bobo. Bueno...te parece si vamos a dejar la compra en tu casa.
Asentí.
Pero verla con aquella mancha de chocolate sobre el labio inferior me hizo recordar el beso de ayer. Por alguna razón quería sentirla de nuevo.
-Kather...
-Dime Evan.-Dijo inclinando hacia un lado su cabeza apoyándose en su brazo.
¿Por qué era complicado con ella?
Es que acaso no podía simplemente besarla.
-¿Puedo...(vi su ternura reflejada en los ojos) be... Quedarme contigo el día de hoy? Podríamos ir a algún centro comercial o algo...
-Claro. -Sonrió. -Encantada de ser tu guía...pero tal vez será mejor para otro día...como ya te comenté hoy haré de niñera ... Y no podré.
-¿Te puedo hacer compañía? Es que no quiero estar en casa...ni ver a Cameron. Por favor...
-Pero Evan, la niña que voy a cuidar es un poco hiperactiva y molesta un poco. A Cam lo tiene traumatizado.-Se rió.
-Seré bueno... Por fa.
-Por mi vale. -Pestañeó, y sus ojos se veían más brillantes. ¿Como si eso fuera posible?
La abrí la puerta y conducí en silencio hasta casa.
Cuando aparcamos no pude aguantar con el debate en mi cabeza.
-Kather...¿Puedo besar(me miró impresionada) besarte la mejilla? -Me miró extrañada.
-Emmm. ¿Si?-Dijo con un mueca de extrañeza.
Me rasqué la nuca.
Me acerqué y besé aquella mejilla. Ella sonrió ampliamente. Y besó la mía de la misma forma.
Mi corazón latía mas rápido. Estaba cagado del miedo...tenía nervios , que ni yo entendía.
-¿Por que estas tan nervioso Evan?-Dijo mirándome a los labios.
Era el momento de besarla.
Quería hacerlo.
Era esos momentos en los que no esperas sentir ciertas cosas...y sientes el impulso de hacerlo.
Pero no pude... No hasta estar seguro que entre ella y mi hermano no había nada. Así que me mordí la lengua y me alejé.
-Me ponen nervioso las chicas...
"mentiroso"
-Eso es tierno. Pero no tienes que ponerte nervioso conmigo. -Acarició mi mano. Anda metamos la compra en casa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario